A mediados de los ochenta
NEINOR
inicia su andadura en el campo de la
promoción
inmobiliaria, fijándose como objetivo
básico de su actividad la Satisfacción
Total de sus clientes.
Los productos inmobiliarios, por su propia naturaleza,
deben satisfacer durante muchos años, a veces
durante toda una vida. Para ello hace falta un producto
y un servicio superior.
Para conseguirlo NEINOR estructuró
toda una filosofía empresarial que, tomando
como punto constante de referencia al cliente, se
concreta en la Promoción de Desarrollos
Inmobiliarios Singulares.
Hoy, en los inicios de un nuevo siglo,
el nombre de NEINOR es símbolo de calidad
y garantía para miles de clientes
reales y potenciales.